mar 11, 2012

Matryoshka 2: Elements

 

Aire — Portador de miedo
Fuego — Protector
Agua — Limpia mi alma
Tierra — Sé mi guía

Elementos — Aire, Fuego, Agua, Tierra
- Son los hijos de las estrellas
Elementos — Aire, Fuego, Agua, Tierra
- Es de lo que estamos hechos.
Elementos — Aire, Fuego, Agua, Tierra
- Es de lo estoy hecho.

>>>>>>>>>>>>>>>><<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<

Península de Kamchatka, Rusia.  El hogar estaba nevado en su máxima expresión tal como gustaba a Vladimir Korsakov; el contemplar la fría belleza del paisaje sólo le hacía querer compartir la misma belleza con sus apreciados, que lograran ver lo mismo que él veía a través de sus celestes ojos.

Antes de llegar, habló con el resto de los líderes obteniendo el permiso de llevar a cierto personal con él. El objetivo era lograr afiatar los grupos, las parejas y los iguales en posición. Llevó consigo a su división A, Al líder de la división B y a los dos consejeros respectivos.

Daria, su enfermera de tiempo completo, le ayudó a escojer la ropa para protegerle de la inclemente helada ya que después de todo era un hombre en sus sesentas, no debía de tentar a su salud. También se encargó de armar el itinerario según las indicaciones del caballero ruso, escojió los trajes de esquí para las visitas y ordenó la cabaña para hacerles sentir cómodos.

Antes de salir de la cabaña a entrenar -porque sabían que ése era el motivo, nada era por el azar cuando se trataba de las actividades- conversaron de todo menos de los deberes; el tiempo, el viaje, la comida en el avión entre otros fueron los temas en los cuáles sólo Cluytens no se sumó. Él era un tipo ponzoñoso, sumergido en su propia avaricia de poder que lo atormentaba dentro de un vaso de agua, veía las caras de todos y no veía más que obstáculos para su cometido.

Pasaron un par de horas como si se hubiese tratado de unos cuantos segundos, dentro de ese ambiente que creaba Vladimir todo se sentía distinto. El chocolate caliente sabía realmente delicioso y los compañeros se sentían como personas de confianza, gente en la cual podrías confiar la seguridad de tu espalda, incluso hasta podían ver claramente las virtudes de cada uno ya que no existían sombras que opacaran la luz sobre sus rostros. A la señal que dió Daria recogiendo los tazones sucios e indicándoles que debían ponerse las gafas, sabían que era el momento de la prueba que les pondría el líder en ese día. Pero más no sabían, ni el fin, ni el modo, ni el por qué.

Gastaron otro par de horas dirigiéndose al cerro de la prueba a pie, la evaluación ya había comenzado.

- Pueden hacer lo que les acomode, esquí o snowboard. Sólo tienen que descender entre los montículos de nieve y llegar a la meta con todo en su lugar. – el líder estaba explicando en qué consistía la actividad, para luego dar la restricción que imponía para su realización. La cual generó unos rostros confusos por la medida. – Debe ser en parejas, las designaré yo para asegurarme que no hagan trampa.

La enfermera que estaba a su lado tomándole de un brazo, se tapó la boca delicadamente para reprimir la suave risa que le causó ver las expresiones de espanto y desconcierto de los jóvenes.

- Irán descendiendo en el orden que daré. – con el dedo índice gesticuló la orden para que se agruparan en una fila y así moverse para juntarse con su pareja. – Cuando los nombre, se juntan y bajan.

Se hizo un silencio que pareció eterno. Uno de ellos recordó que no sabía moverse en la nieve como lo requería la prueba, tendría que confiar ciegamente en las indicaciones que le diera su compañero. Hasta que el silencio se rompió en una ráfaga vociferante a la cual sólo debían reaccionar.

- ¡Yuri, Keith! – el blondo era un sujeto truculento siempre con un as bajo la manga , en cambio el ucraniano era lineal por tanto no le dejaría hacer nada extraño porque podría afectar el desempeño de ambos. Se vieron los rostros frente a frente con la mirada inquisitiva de Yuri, Keith ya sabía que debía jugar limpio. Hicieron del esquí su amigo y llegaron a la meta sin gloria ni pena, no parecían haber disfrutado pero tampoco parecían repelerse.

- ¡Maksim, Vitaly! – el ojo clínico de Vladimir ya tenía más clara la interacción entre ambos cuando de asuntos de trabajo se trataba, no congeniaban. Al croata se le notaba que no le gustaba la impulsividad del ucraniano menor, y el ucraniano menor pensaba a su vez que el croata era demasiado serio. Trataron de hacerse amigos de las tablas de snowboard con resultados desastrozos, por alguna circunstancia divina Vitaly erró el camino al tratar de esquivar un montículo que no vió a tiempo y terminó chocando con Maksim. En vez de hacerse amigos de las tablas de snowboard, finalizaron el recorrido rodando cuesta abajo llenándose de nieve hasta en los oídos.

- ¡Stavros, Mihael! – ellos no habían interactuado más que unos saludos, ésta era la ocasión perfecta para ver su desempeño juntos. El alemán era el que no tenía idea de cómo hacerlo, pero ya se había lanzado en el equipo de esquí. De pronto el griego -que había escojido una tabla de snowboard- pudo advertir su situación por lo rígidos que estaban sus antebrazos, no podía dejarlo a su suerte si debían trabajar como un equipo, así que le gritó con su blanquecina voz instrucciones de cómo relajar los brazos y mover su torso para esquivar los montículos.  Daria casi se comió las uñas por el nerviosismo, quería un buen final para esos dos.

Y lo lograron. Kaltz pudo tragar una gran cantidad de aire congelado, no creía que  había salido airoso. Ya estaba en la meta con el resto mirando hacia arriba a los que restaban, Stavros casi saltó de júbilo y estrechó fuertemente al alemán en un abrazo de felicitaciones.

- ¡André, Herbert! – no se soportaban entre sí por más que fueran jefe y asesor, las oscuras intenciones no descubiertas de Cluytens molestaban a Krull, y la solemnidad de Krull molestaba al belga. No hubo más que tensión entre ellos de principio a fin, el belga hizo lo suyo al virar con vehemencia lo que hizo que levantara un rastro de nieve importante que saludó a los esquís de Krull haciéndole caer de frente sin siquiera llegar a la meta.

- ¿¡Pero cómo te atreves!?- cuando logró levantarse y sacudirse la blanca capa que había adquirido al caer. Krull dedicó unas bellas palabras de amor a su asesor, los presentes se habían dado cuenta de la intencionalidad del acto sobre el cual no opinarían nunca jamás.

Vladimir dió la orden de callar para lanzar a los últimos.

- ¡Neski, Ashkenazy! – Cuando partieron, Daria preguntó por qué había aplazado a sus hijos para el final.

- Sólo calla y ve, mujer. – la mirada de la señora se centró en el descenso de los hermanos que la tenían bastante difícil porque el sendero sufrió muchas modificaciones y formaciones de más montículos por aquellos que habían pasado antes. Lo que vió fue algo que no pudo apreciar en las otras parejas: al partir no se miraron ni lo hicieron en ningún momento, no cruzaron palabras tampoco por eso no se explicaba cómo consiguieron la sincronía que mostraron. Sus rostros se vieron inmutables, ciertamente concentrados en un punto imaginario en común del cual nada los sacaba. Comenzaron juntos, a medio camino se separaron formando un óvalo y en el final lograron unirse en el tiempo preciso para cruzar la meta unidos.

- ¿Ves lo que yo veo? Ocurre un evento distinto en ellos. Keith se subordinó a Yuri, dejando de ser él y no formaron un grupo. Maksim y Vitaly no pudieron ponerse de acuerdo en la ruta por sus diferencias. Stavros y Mihael estuvieron muy bien, tienen un gran futuro si siguen trabajando juntos. André tuvo la oportunidad de sobrepasar a Herbert y la tomó, traicionando su lealtad así que estuvo en todo su derecho de insultarlo. Pero ellos, son ellos mismos y un único ente a la vez. Encuentran un objetivo y la simbiosis se hace presente, fuego en movimiento abarcando el espacio hasta quemar el objetivo que se trazaron. Ellos… son mis hijos.

feb 16, 2012

Sketches por St Valentín

Hace unos días pasó San Valentín sin gloria ni pena, que es lo mejor supongo.
No pude dibujar algo a tiempo que sea decente como para subirlo a dA, pero salieron estos dos sketches para Lau y Lilli x)

El primero es para Lau, con su chico Akira sufriendo un poco de trolleo de parte de Ashkenazy por ser tan sparkling. En el fondo van Cam y Alex como tórtolos, y Dan de invitado. Gracias Iria xD
Akiman, no te ofusques, ella te trollea con todo el amor del mundo <3

Esta aberración es para Lilli, conocida en el submundo del interné como Haruhin, Haru y ex-Nyu. Con su chico Argentine Sera y su chica Haruka Shigure de modelo.
No es precisamente un dibujo de San Valentín, pero lo merece por Argentine y su traje de superhéroe con las dos personas que lo aguantan y no lo encuentran aburrido xD Y por cierto, sí. Es relleno de calcetines, limpios claro está. XD

ene 9, 2012

Matryoshka

- ¿Podrías lavarte las manos, por favor? Ahora tú y mi hermano mayor se podrán reunir.

- Soy el jefe, Ustedes sólo secuaces. ¿Por qué me habría de reunir con él?

>>>>>>>>>>>>>>>><<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<<

- Uno, dos, tres, cuatro. – contó por segunda vez para asegurarse que ninguna palta se había quedado en la tienda. Agrupó la bolsa de sésamo junto a los sucedáneos de cangrejo en barra pensando por dónde continuar, al menos ya había adelantado trabajo con el arroz avinagrado.

Sintió una mirada sobre sí, volteó a ver de quién se trataba y lo encontró allí moviendo su cola con su cara de galletita.

- Uh, eres tú. – los escalofríos subieron por su espalda, ciertamente encontrarse a solas con el can no le daba la mayor tranquilidad del mundo,pero estaba convencida que si lo ignoraba no pasaría nada entre ambos. Así que de tal convencimiento, no le prestó mayor atención a su compañía que de vez en cuando se daba vueltas cerca suyo para que le viera.

Casi cayendo en desesperación buscó por todos lados los pocillos de porcelana adecuados para la situación, pero el desorden de un soltero era lo que menos entendía. Buscaba y buscaba en una expedición infructuosa donde era más fácil encontrar un poco de polvo en objetos sin uso desde quién sabe cuando, de pronto se le cruzó por la mente que todo podría haber sido más rápido si hubiera preevisto la situación al haber comprado junto a los vegetales los recipientes. Ni modo, ya se había pasado el tren y debía salir del paso airosa.

No encontró lo ídoneo, pero la loza servía al menos para los alimentos así que procedió con la tarea que se había impuesto con honorabilidad y afecto; llenó a 3/4 el recipiente con el arroz tibio, sobre los blancos granos esparció una cantidad considerable de sésamo para dotarle de sabor. Finalmente para el color y la explosión lujuriosa del sabor, posicióno en la cima los cortes en hojas del aguacate, trozos en rodajas de kanikama y una gran hoja de lechuga para coronar la presentación.

- ¡Yey!. – el animal parecía tan contento como ella misma de lo logrado. Lo que le quedaba, era esperar que tuviera buen sabor el conjunto ya que la cocina rehuía de ella en el último tiempo por estar ocupada en darle ganancias a Krull. – Shh. Si quieres acompáñame, pero mantén el silencio. – por instante se creyó loca por hablarle como si le fuera a hacer caso en lo que le pidiera, pero parecía entender lo que le decía.

El Sol brillaba con más intensidad en su vida en ese momento, una bella sonrisa se apoderó de su expresión al compás de sus pasos delicados en el esfuerzo de no arruinar la sorpresa hasta que llegara a la alcoba con la bandeja con el gohan y un vaso de jugo natural de melocotón.

- Ohayo, ouji-san. Traigo tu asagohan. – poco faltaba para que se viera un corazón imaginario en el aire como en las caricaturas.

Páginas:123»